martes, 1 de septiembre de 2026

CÓRDOBA EN LA LEJANÍA -Canción

[Intro] (Solo de guitarra flamenca cadenciosa) (Toque de palmas sordas) [Verse 1] Córdoba de los emires Córdoba de los sultanes De los tiempos califales La de juegos del agua La patria de los Omeya, Córdoba De los tiempos imperiales [Verse 2] Tú, Córdoba de los visires Que el conocimiento atrae De todas las religiones Córdoba, si yo pronuncio tu nombre Mientras recorro tus calles Oigo qasidas de vates [Chorus] Córdoba, fantasía de los desiertos Que se baña en el río grande Y se perpetúa en el tiempo (¡Vámonos!) [Bridge] No soy, no soy de mi Córdoba -desde mi bahía te canto-. Hoy se me escapa mi llanto; se está empapando mi llanto por verte tan lejos: sola. Vives conmigo mi Córdoba. [Verse 3] Gran ciudad del alma mía, del maravilloso manto que cubre mi Andalucía. Te evoco en la lejanía: te canto con alegría; por ser la noche y el día por ser la fuente que mana surtidores de armonía. [Chorus] Córdoba, -fantasía de los desiertos y el más dulce de los dátiles- bañada por el río grande, perpetúandose en el tiempo. Si pudiera, si pudiera Si pudiera yo tenerte con una daga clavarte en mi corazón de amante. [Climax] (Aumento de ritmo, palmas fuertes) Córdoba, Córdoba, Córdoba. De amaneceres cantando, de cordobesas bailando que a Europa sigue abrazando, en su mezquitas rezando con sus suras exquisitas. [Outro] Gran ciudad de la alegría del maravilloso manto, que cubre mi Andalucía; que canta a la patria mía Mía... (¡Mía!) Mía... Córdoba. Córdoba en la lejanía... La de los juegos del agua la patria de los Omeya, Córdoba de los tiempos califales... Gran Califa Abderramán. El de visires judíos... El de visires cristianos... Que la religión no quiebre el saber de los humanos. [Fade out]


Córdoba de la azucena

La de la bella Alameda

de los patios de jazmines 

Córdoba de serafines.


(Rasgueo final de guitarra y apoteosis de la orquesta) [End]

 Soy el río Guadalquivir,

me cruza un puente romano

hecho de plata y marfil;

de Córdoba gran hermano;

para que no esté a trasmano

tanto entrar como salir.

domingo, 30 de agosto de 2026

GATOPARDEAR LA NOCHE


 

En verano, despertarse de noche
es abrir la ventana, es salir a la calle
entre los automóviles como una sombra más,
como un autómata.

Recorrer las aceras, mirar a los semáforos
y los pasos de cebra, y los pasos de cebra
sin que nadie los cruce.

Es respirar en calma, mirar hacia los cielos
por si hay ovnis y volverte a tu casa
con esa sensación de que alguien te engaña.

Porque nada es auténtico; es mirarte al espejo
o lanzar un cohete que atruene los espacios.

 

(Estribillo)
Recorrer las aceras, mirar a los semáforos
y los pasos de cebra, y los pasos de cebra
sin que nadie los cruce.

 

La noche se acobarda,
la noche se entristece.
Gatopardear la noche.

Cerraré la ventana, beberé un vaso de agua,
musitaré un poema sin que nadie se entere
de que he sufrido un colapso
de realidad amarga, de amarga realidad.

 

(Estribillo)

Recorrer las aceras, mirar a los semáforos
y los pasos de cebra, y los pasos de cebra
sin que nadie los cruce.

 

La continua alternancia
de luces y semáforos frena a la ambulancia.
Se ha bajado el conductor y prende un cigarrillo;

el motor queda encendido con mínimo ruido.
Contemplando la noche,
se recuesta cansado sobre la señal de circulación.

De vez en cuando, un coche.
Luna de escaparate que cambia de colores

Llama a la fantasía
de las mil avenidas solitarias, 

vacías,
que van a cualquier parte.

 

 

viernes, 28 de agosto de 2026

ME HE TATUADO TU NOMBRE


Me he tatuado tu nombre.

Tu nombre no olvidaré
porque ya mira conmigo,
ya vive conmigo,
ya duerme conmigo.
Conmigo,
conmigo...

 

Te busqué en el horizonte las mañanas de frío,
te busqué tras las puertas que encontraba cerradas,
miré en todos los pozos, registré las fachadas,
caminé carreteras por si en cualquier acequia
reconocían tu nombre.

 

Llamé a los militares, esos que van armados
con largas carabinas, siempre de dos en dos,
con un capote verde.

Nadie te conocía, nadie me daba pistas,
y yo me deprimía y yo me hundía;
me desintegraba en la melancolía.

 

Desesperado —asqueado de todo—,
de un portazo cerré mi corazón.
Tiré la llave.

No podría decirte si alguna vez te quise,
no puedo asegurar si estoy
o no estoy triste.
Triste, triste, triste…

 

Me he tatuado tu nombre en las manos
para no olvidarte; así siempre te llevo
presente
y distante.

 

Me he tatuado tu nombre con tinta negra y roja;
la gente me mira, pero no dice nada,
porque la gente calla,
calla y me deja paso
cuando me ven hundido.

Me he tatuado tu nombre y ya no te recuerdo,
tu cara la he olvidado:
yo mismo
me he enjaulado.

 

He preocupado a toda mi familia
y los buenos amigos se han sentado a mi lado

recordándome carpintería invisible:
Lorca, <<Nueva York>>;
Whitman, «Hierba»;
Machado, «Guitarra de mesón»;
Milanés me dice, «Yolanda»;
Serrat, <<Mediterráneo>>;
Sabina, «Melancolía»;
Hierro, «Libertad»;
Benito, <<Haiku>>;
y Alberti: «¡A galopar, a galopar…>>

 

Me he tatuado tu nombre.
Tu nombre por las tardes,
tu nombre por las mañanas
y por las noches: tu nombre,
tu nombre
y una vez más: tu nombre.

 

 

 

0oo0oo0


 

 

sábado, 15 de agosto de 2026

TAPADME LA LUZ DEL SOL

Tapadme la luz del sol.

Que se anuncia

la

mañana

y me abandona

mi amor

esperando en la ventana.


¡Tapadme la luz del sol,,

cerradme

 ya las ventanas!


Para que yo no veea nada,

para que ciego me vuelva.

Prefiero ser chimenea apagada,

el frío invada la habitación,

quedarse sin boli en 

la oposición;

carta que se pierde,

puerta averiada;

toda una vorágine 

                      de circulación.



Tapadme la luz del sol,,

cerradme

 ya las ventanas.


Prefiero ser, tostada quemada,

en los desayunos,

vecinos jugando del piso de arriba,

golpeando un balón;

a que la luz entre en este salón.


Prefiero ser, falsa noticia

de malos periódicos,

a escuchar ty nombre;

a que la luz entre en este salón.


La lua de sol

me la tapas

y sus rayos los entierras

en lo hondo de

una mina.

¡No sé por dónde caminas,

ni sé a que boca

te aferras.

Y us rayos los entienttas.


Prefiero ser, tostada quemada,

en los desayunos,

vecinos jugando del piso de arriba,

golpeando un balón;

a que la luz entre en este salón.


Prefiero ser la falaa noticia,

tostada quemada,

la carta perdida,

puerta averiada

a iniciar la marcha

con una maleta en un aeropuerto

sin rumbo ni ganas.

Una maleta que rueda p

por los aeropuertos

y gente que viaja  destino Hong Kong.

viernes, 31 de julio de 2026

LA BICI CATALANA


 

En una bicicleta azul

llegada de la lejana

Barcelona

pedaleaba por calles

de adoquines 

conocía cada calle cada puerta

era un niño abierto

a los volcanes a los temporales

y espigones

príncipe de las dunas

y cangrejos.

 

Mi playa era París

mi patria el viento

tenía mi bicicleta catalana

entre cañaverales y chumberas.

 

La conocí tan joven

en bikini tan esbelta

su pelo con un moño

siendo un niño estaba

enamorado.

 

Se casó con uno con moto

solo tenía un bici azul celeste

y desapareció

de aquellas calles.

 

La busqué entre los cañaverales

entre la sal de  vagonetas y los barcos

el muelle del vapor

la lonja entera

por el cantil de mis riberas y casapuertas.

 

Desapareció, cuánta tristeza.

Me refugié en Salgariy los tebeos.

Era una bici casi

nueva y mis manos

alcanzaban gaviotas

su cara era el espejo

que ilumina 

la luz de las

mañanas.

 

Desapareció, cuánta tristeza.

Me refugié en Salgariy los tebeos

 

 

 

 

jueves, 30 de julio de 2026

LA CAÍDA - Canción


 

Unas líneas debo escribir muy desgarradas
y a desgarrado no me gana nadie a mí,
porque mi amante se ha caído de costado:
se ha roto la pelvis y la nariz.

 

La sirena sonando en la avenida,
los coches frenando al escucharla;
el tráfico se aparta ante sus luces
por el grave accidente, ante la vida.

 

Oh, qué triste estoy tras el accidente,
no sé si quedarme, ir o venir,
mientras permanece residente,
la preparan para intervenir.

 

Los quirófanos se abren a su paso,
las luces se entristecen
al verla venir.

 

Lentas pasan las horas de hospital,
pero yo permanezco a su lado,
y en la habitación, dos pacientes más.
¡Qué mala suerte caerse de costado!

 

Y romperse la pelvis y la nariz,
despeñándose del tejado
donde iba a tender cuatro trapos,
y acabar en Urgencias en ambulancia.


No es gran distancia.

¡Ya es mala suerte!
¡Ya es mala pata!

Casi se mata.

 

 

 

 

LA LUNA - Canción


La Luna camina durante la noche,
su paso ilumina casi todo el porche,
y mientras camina
nos damos dos besos:
uno por cachete
muy poquito a poco.


Tu sombra, tu sombra te persigue,
te compro una joya,
te regalo un broche,
un barato broche de bisutería,
la Luna lo sabe
que es de fantasía,
de fantasía.


Luna que te arrastras cada noche
a sabiendas que amanecerá,
tú sí que conoces,
tú sí que lo sabes: la Tierra,
la Tierra de verdad,
para acabar durmiendo
como amaneciendo
en la playa larga,
la playa de Roche,
la playa de Roche.


Eres y lo sabes como un cigarrillo
en el firmamento;
por eso si digo que no te conozco,
miento;
si digo que no sé quién eres,

miento;
miento, miento y miento y no,
y no, y no te encuentro.


Quizás sea culpable la bisutería
o el tipo que la vende
en la joyería,
o que la noche sea la enemiga
del Sol, la mañana
y las fantasías.


Por eso te escribo canciones
las noches de enero
y pongo un vinilo
que gire y que suene,
me llegue muy dentro.

Muy dentro.


Tu sombra, tu sombra te persigue,
te compro una joya,
te regalo un broche,
un barato broche de bisutería,
la Luna lo sabe
que es de fantasía,
de fantasía.


La Luna lo sabe

Y al pecho lo prendes,

con coquetería

con coquetería…

 La Luna camina durante la noche,

su paso ilumina casi todo el porche. 

 ¡JUSTICIA, JUSTICIA!

-Por fin he terminado de juzgar a la panda de mataos que me han asignado los joputas de Roma, no podían haberme destinado a Hispalis o Gades, sobre todo a la Gadiria que me han dicho tienen un garum estupendo, e hidromiel del bueno, pues nada aquí estoy que si uno de Cafarnaún que protesta porque su primo no reza al gran padre Abraham, otra que denuncia a su vecina porque tiende las túnicas manchada de la regla. Vamos que estoy hasta los mismísimos, me voy de finde y que les den por donde amargan los pimientos, -dijo el Gran Caifás, se arregló la túnica y bebió vino del odre más fresquito.
En aquel momento el secretario judicial le interrumpió para informar que aguardaba uno muy cabreado que exigía justicia.
-¡Otro! ¿Qué tripa se le ha roto, qué quiere?
-Se trata de Enmanuel de Nazareth y dice que no aguanta más porque le han inventado una vida llena de mentiras, que su Señoría le atiende o produce un levantamiento popular, vamos una asonada en toda regla. Me permito recordarle que le conviene atenderlo porque tiene muchos seguidores y estamos en año electoral, usted se juega mucho… ¿le digo que compenetre?
-¿Compenetrar qué es?
-Penetrar una vez que se está dentro.
-Pero que sea una vista cortita que ya no puedo más.
-Vale señoría. Tú, Enmanuel, pasa y tienes diez minutos que el Gran Caifás es magnánimo contigo.
-Dime por qué quieres mi justicia conocida en todo el orbe.
-Mentiras, todo mentiras señoría, ya no puedo más.
-Explícate.
-Mire, resulta que yo era aprendiz en la carpintería de mi padre José y me fue enseñando el oficio, hasta ahí todo bien aunque al poco tiempo le ocurrió algo y desapareció y me encontré el taller solo, me tuve que hacer autónomo y cumplir con los encargos, estábamos especializados en camas, mesitas de noches, mesas, sillas, aparadores y arcones así que como nos la compraban seguí la fabricación.
Un día llegó una señora de Gaza y dijo que el aparador era maravilloso, un milagro. Yo le dije que no era para tanto, pero ella se fue hablando en el mercado que yo hacía milagros y me pusieron de mote Enmanuel de los Milagros, al principio me pareció simpático. En otra ocasión mi primo Juanito el Bautista, me invitó a una romería en un cerro y lo pasamos muy bien hasta que llegó la hora de comer, entonces me dijo que la gente tenía hambre, le contesté que era la hora de que sacaran los fiambres y se me quedó mirando muy serio esperando que yo hiciera algo. Estaba tan serio que acerté ver pasar a un carro que llevaba pescado para la lonja y a un viejecito con pan en su mula y lo compré para repartirlo. ¡Qué error más grande! Todos decían milagro, milagro, milagro. No había nada sorprendente, tenían hambre y como soy soltero de mi ahorros lo pagué, pero lo peor es lo que me ha pasado con una muchacha muy guapa, pero pobre que tuvo que prostituirse, me enteré y cuando terminé en el taller de carpintería, le pregunté por su vida y me contó su gran tragedia. Me apiadé de ella, la abracé, la ayudé a lavarse en el arroyo y le sequé su pelo, le pregunté si quería dejar aquel oficio indigno para venirse a casa y ayudar a mi madre que estaba baldada de tanto lavar ropa y planchar. Cuando la gente se enteró dijo milagro otra vez.
-Muy interesante, dijo Caifás.
-Estoy aquí porque ahora unos seguidores del espacio-tiempo de Einstein han dicho que soy divino y quieren que camine sobre las aguas y ya eso señoría no se puede tolerar, usted tiene que hacer algo porque manda mucho y yo me quedo en mi taller con mis mesas y la tarea de carpintero.
-Déjame pensarlo. Tras unos minutos se dirigió a Enmanuel de Nazareth para decirle: -Desde ahora te nombro Papa de los judíos y te dedicarás a hacer milagros.
-¡Pero si yo no hacer milagros, soy carpintero autónomo!
-No te preocupes porque voy a inventar también al Vaticano, y dicho esto se subió a las andas llevadas por cuatro esclavos nubios y no hemos sabido nada más de él.
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martes, 21 de julio de 2026

ORQUESTA CALLEJERA

Qué callejera es mi orquesta, compay

las guitarras, el bongo y esa marimba sonando,

y nuestro tenor cantando, compay,

tiembla La Habana al pasar,

vive de la caridad.

 

De la ciudad de La Habana la más callejera,

domingo por la mañana,

ritmo, son y sandunguera, compay

tres mulatitas bailando

atraen a la población, compay,

tiembla la ciudad al tocar.

 

Qué callejera es mi orquesta, compay

vive de la caridad, vive de la caridad,

y el viento se va amainando

las gaviotas están chillan, compay

y las monedas sonando

y las monedas sonando.

 

Para agradar a las parejas

desde el malecón mirando, compay

desde el malecón mirando,

al ritmito de este son,

al ritmazo de la orquesta callejera y habanera, compay

vive de la caridad, vive de la caridad.

 

Y no… Y no, y no se saben parar

cuando suenan las guitarras

que no, y no, y no se saben parar

y no, y no, y no se saben paras

son músicos callejeros

que no se saben callar, compay

que no se pueden callar.

 

Qué callejera es mi orquesta, compay.

Ay mi perlita antillanas

Habanera y callejera, compay,

Que cuando empieza la fiesta

que no, y no, ya no pueden parar.

 

¡Azúcar, azúcar, azúcar!

domingo, 19 de julio de 2026

HOY VOY A ENTERRAR MI CORAZÓN

Hoy voy a enterrar mi corazón
que tanto daño me provoca,
allí, en el más hondo cajón.
Me vuelves loca, me vuelves loca.

 

Luego, caminando, marcharé
donde las calles se terminan
y las sombras son de macramé,
llorando y riendo por las esquinas.

 

Ya no volveré jamás a verte
y mi pecho cerraré como una mina.
Ya no volveré nunca a quererte:
no eres una flor, eres la espina.

 

Hoy voy a enterrar mi corazón
por si llega el amor como la vida
y rodea mi talle con pasión,
me besa, me insufla canción.

 

La necesito. Muerto estás, mi vida,
te he matado en un cajón,
enterrado en el desván con cal viva,
en mis zapatos de tacón.

 

Mañana, mañana al alba cantaré,
silbaré y bailaré desnuda,
porque de mi pecho te echaré
y ya no hay duda, duda alguna.

 

Estribillo:

Hoy voy a enterrar mi corazón
que tanto daño me provoca,
allí, en el más hondo cajón.
Me vuelves loca, me vuelves loca.

 

 

 


viernes, 17 de julio de 2026

PARA CUANDO ME ALEJE

Para cuando me aleje y no escriba tanto,
no cerréis la puerta ni rompáis en llanto;
porque sé que es duro, y eso lo aseguro,
volveré cantando muy de vez en cuando.

Cuando veáis alejarse al gris furgón,
yo estaré tendido en él con aire burlón.
No iremos al campo de flores y bayas,
sino a una sucursal del Banco Vizcaya.

Bien que lo he ganado y me lo merezco,
de tantos efectos que les he pagado.
Comentad tranquilos: «Este no se ha muerto,
estará escribiendo grafitis al cielo».

Y cuando vuelva de noche, cantaré;
como canta el mirlo, como canta usted.
Dejad puertas abiertas, abrid las ventanas,
para que pase el viento, para que yo pase.

Y pasen conmigo todas las mañanas,
porque los difuntos no tenemos llaves.
Me veréis algunos trastear en mis libros,
muy de vez en cuando visitar el baño,

jugar con el tren muy entusiasmado,
de cerca deciros, de cerca miraros.
Procurad ser malos, procurad reíros,
que tarde o temprano se acaba acostado.

Para cuando me vaya, no lo contéis a nadie,
que hay mucho envidioso, gente insoportable.
De las nebulosas os traeré regalos:
satélites brillantes, cometas averiados.

Así que tranquilos, morirse no es malo,
es como una broma, es un cachondeo:
te escondes un poco, te largas muy serio
y al ratito miras desde el balcón del cielo.

 

lunes, 29 de junio de 2026

CAMINO

Camino que enfanga la vida,

silencios y miedo al huir;

paso a paso te hundes perdida,

y los sueños se alejan de tí.

 

Traspasando la noche de cobre,

la saudade para resistir;

si aparezco, olvida mi nombre,

como el junco en su malherir.

 

Cuatro veces te miro bien quieto

cuatro faros se apagan en ti;

cuatro soles te enfocan despiertos,

cuatro lagos me ordenan venir.

 

Y en el último repliegue del año,

muy nervioso yo quiera partir,

subiré a mi Vespino de niño

borrando tu risa marfil.

domingo, 21 de junio de 2026

GUARACHA DEL F-35


 

Un negro caza F-35 ha despegado, vuela de la cocina hasta el salón.
Ha cargado misiles en el baño y de pronto se oye una explosión.

 

A bordo, un piloto norteamericano muy atento a los mandos de su avión,
por si aparecen cazas coreanos desintegrarlos con solo un botón

                                    —de destrucción—.

 

El combate se libra en las alturas; atónitos miramos en el balcón. 

Esta gente ha perdido la cordura: ¡nos internan en campos de concentración!

 

Y con la puerta cerrada ni en el baño, no se puede estar seguro en ningún lado;
por si pronto aparece una invasión y nos manda a la mierda del tirón.

 

Estribillo

El combate me encoge el corazón.
El techo se ha llenado de marcianos:
que dejan hecho basura mi salón
.

 

Aparecen cuerpos descuajaringados, el cielo, de pronto se ha desbaratado.

Nadie paga un centavo por la alegría, no hay día ni noche, no hay noche ni día.

 

La vida un derroche de resignación por el negro F-35 norteamericano,

que sembró los cielos de destrucción: contra el enemigo, contra el coreano

                                  ¡y el mismísimo Dios!

 

¡Carajo! —Dice el camionero.

 que transporta cerdos al matadero.

¡Caramba! —Dice el cura de Castellón,

 porque se le ha caído la comunión.

 

Estribillo

El combate me encoge el corazón.
El techo se ha llenado de marcianos:
que dejan arrasado mi salón.

 

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®Jesús María Serrano

REDADA


 

Busco el húmedo rastro 

del vaso en el mostrador. 

Elvis canta en la gramola

por unas monedas. 

Tanto tú como yo hace tiempo

 que perdimos el pudor: 

lo hemos hecho de día y de noche

 en cualquier alameda. 

 

No pienso acallar las murmuraciones

/ no paran de hablar. 

¡No te voy a delatar,

 no me voy a encanallar! 

Sigue con tu deambular,

 tus besos, tu caminar, 

que la herida de amor,

 esa tragedia, pueda ablandar. 

 

Un vaso vacío, rastro de otros vasos

 en el mismo bar. 

Y que no se enteren

 esos detectives ni la policía. 

Pinturas de guerra,

 pinturas de guerra y bisutería. 

Que nadie sospeche

 de nuestras andanzas en aquel altar.

 

Estribillo:

No dio para tanto,

 nos equivocamos,

 borrachos estábamos. 

Tú no eres del barrio,

 nadie te conoce, puedes escapar. 

 

El mostrador vacío a estas horas,

 la gramola tocando. 

Los Rodríguez suenan, «Sin documentos»,

 bebo de la copa 

que no está rota. Tengo la certeza de

 que algo está pasando. 

Fuera en la avenida se escuchan sirenas,/

 son casi una tropa. 

 

Entran en el bar. Es una redada,/

me esposa la teniente, 

sin una palabra, sin leerme derechos

, me arrojan al zeta. 

Alguien pone la sirena,

 te veo por la acera,/ miras displicente. 

Cuando la cosa se pone fea:/

 callar y aguantar relente.

 

Estribillo:                                                                                                      

No dio para tanto,/ nos equivocamos,/ borrachos estábamos. 

Tú no eres del barrio,/ nadie te conoce, puedes escapar.  

 

LA LUNA

La Luna camina durante la noche;
su paso ilumina casi todo el porche.
Mientras camina, nos damos dos picos:
uno por cachete, como dos chiquillos.

 

Tu sombra, tu sombra te persigue.
Te compro una joya, te regalo un broche;
un broche barato de bisutería,
la Luna lo sabe, que es de fantasía.

 

Luna que te arrastras cada noche
a sabiendas de que amanecerá,
para recostarte en la playa de Roche;
tú sí que conoces la tierra y la mar.

 

Como un cigarrillo en el firmamento,
si digo que no te he visto, miento.
Voy a la playa de Roche y no te encuentro;
pregunto a la Luna y no te encuentro.

 

Enciendo uno y otro cigarrillo.
Quizás sea culpable la bisutería,
me preocupa el pago del anillo
o que la Luna sea… enemiga del día.

 

Estribillo:
Tu sombra, tu sombra te persigue.
Te compro una joya, te regalo un broche;
un broche barato de bisutería,
la Luna lo sabe, que es de fantasía.

 

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domingo, 14 de junio de 2026

PASAJEROS

 Somos la tenue candela que pronto se acaba.

Somos los proganistas de telenovela.

Somos cansancio y rubor en el duermevela,

el disco rayado en la habitación;

que espera impaciente el tres de las cuatro

lo sabemos todo de nuestra estación

pero nadie sabe cómo te idolatro.


Somos la locomotora que lanza un pitido

para que los pasajeros cuanto antes se aparten

que llega el convoy casi en un latido

sé que no me quieres, sé que estás distante

y no te hago caso hacia ti me acerco

buscando la escoria vieja del amor.

No, no, no te alejes, no te vayas ahora

bájate del tren que tanto separa.


Juegos crueles del amar amando

pasajeros somos de un veloz cohete

que nos alejando y va marchitando

juguetes rotos dentro de un paquete

que en viejos railes nos va separando.

domingo, 7 de junio de 2026

EL CAMARERO



Me comenta el camarero
que a ella no le interesa nuestro amor,
al mirarlo me pregunto:
¿qué le importará a este pavo criticón?

Criticón.

 

Pónmela bien fresca, pido otra cerveza,
maduro la respuesta;
que me está engañando tengo la certeza,
¡siempre estás dispuesta!

 

Si te habló de alguien... ¡ella no me importa!,
estaba borracho;
la noche y la juerga, ya no me soporta...
¿Y ahora qué hago, macho?

Estaba, estaba borracho.

 

Espero que no se note,
lo que dice el camarero y otros más,
que la hiel se me alborote.
Por eso escribo un WhatsApp:

un WhatsApp: 


«Amor mío, eres tú mi devoción,
no me dejes en olvido,
no abandones mi pasión,
porque he sentido el rugido

de un tigre dentro el salón».

 

Dentro de mi pecho, ya no sé si estás conmigo.
Que comentan en el bar
lo contenta que te han visto con un nuevo amigo.
No lo puedo soportar y no lo voy a aceptar.


Y cerveza tras cerveza en esta barra de bar
la cabeza va a explotar,
los celos me están comiendo de tanto pesar,
muerto estoy de malestar.

En esta, en esta barra de bar.

 

Oigo un sonido, respondes a mi WhatsApp.
No me lo puedo creer,
lo leo una y otra vez, me digo «no puede ser»,
¡porque tú me quieres ver!

¡No me lo puedo creer!

 

Y recibo otro mensaje donde escribes:
«Mándame un Bizum, cariño,
cien euritos, que ya te los pagaré...
¡Te mando muchos besiños

que al final te pagaré!».


Un WhatsApp me ha escrito ella

subida en un Maserrati

por las calles de Marbella,

de Marbella, a lomos de un Masserati.

gastándose mis cien euros

de la, de la mañana a la tarde,

y yo qué sé...

 

Jesús María Serrano

sábado, 6 de junio de 2026

SOMOS TU PELO Y EL MÍO

Somos tu pelo y el mío bailando un bolero,
sueños imposibles de los prisioneros;
pasos perdidos, la tierra que llama,
deshojados libros que claman lecturas.

Somos las líneas de las pitonisas,
todo un armario de viejas camisas;
pero también somos todos los deseos,
tantas mentiras que arrastra la vida.

Somos lo que no somos, lo que mentimos,
en tierras prohibidas, muertes redivivas.
Pasos de bolero, los grandes sonetos,
versos que no escribimos: sol, lluvia, caminos.

Somos el surco de un vinilo sordo,
en la penumbra de la habitación;
besos urgentes, combate de brazos,
trinchera dulce de transpiración.

Somos cigarrillos que no tienen fuego,
fotos olvidadas que ya no miramos:
viejos cuadernos, lápices, cartillas,
caras conocidas que se difuminan.

Somos la suma de miedo y sonrisa
en las analíticas del consultorio,
atados al cuello con mil abalorios,
pasos indecisos, temores y prisas.

Somos las calles estrechas y andadas
y tantas puertas que esconden la vida,
pero también somos ojos que miran:
un corazón que late en las partidas.

Hechas de arena pintamos las frases,
un salvamento del peor naufragio;
la gran altura que trae el oleaje
es el presagio de nuestro santuario.

Y si alguien pregunta quiénes somos,
contestaremos alzando la voz:
¡hechos de polvo estamos, de polvo,
y la sucia argamasa del amor!

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®Jesús María Serrano

jueves, 4 de junio de 2026

EL PULSO DE BUSTER KEATON


 

Eras la locomotora
que Buster Keaton soñara;
eras la lancha motora
de «Con faldas y a lo loco».


Y si te parece poco,
yo te cantaba y cantaba
de la noche a la mañana
con la sonrisa bien ancha.


Eras tarta de manzana
a media tarde de enero;
eras azúcar de caña
para el té que yo prefiero.


No me movía de tu lado,
te miraba y remiraba,
y tú a mí me sonreías
cuando a mi lado pasabas.


Eras la locomotora,
la más potente de todas,
que a las sierras se subía...
Eras tú la vida mía.


Y cada vez que se escucha
pararse en nuestra estación,
invento que es tu tacón.
Ha merecido la lucha.

miércoles, 3 de junio de 2026

A LA PINTURA


Sobre este lienzo de lino
que tan bien has preparado
con su cola de conejo
correctamente clavado
dejarás espacio en blanco
para que se rían los niños
para que pinten los cielos
para que canten los pájaros.
Obra que no tenga anhelo
fracasa desde el principio
si no cobija el deseo
termina en el precipicio.
Dejarás espacio en blanco
permitirás que el color
acuda pronto al encuentro .
OoooOoooO

PRODIGIOS DE ESPAÑA


Chaqueta sin arrugas
corbata muy recta
patrióticas pulseras.
Vestidos muy largos
moños recogidos
calzado de agujas.
Dónde están tus ojos
dónde está tu boca
dónde tu cartera.
Sin mota de polvo
el suelo encerado
partida de bridge.
Yo no pago IVA
no contrato fijo
el Jaguar muy limpio.
Dónde está tu boca
dónde tu cartera
dónde están tus ojos.
El chófer no llega
todo tan caro
se me corre el rímel.
Toma el ABC
dame el suplemento
pídeme otro te.
Hoy tenemos juicios
es cuestión de trámite
gitanos y negros
y algún que otro moro.
Esa negra es guapa
vale para casa.
Donde están tus ojos
dónde dónde dónde
dónde tu garganta.
Somos los prodigios
de esta santa tierra
de esta tierra santa.
Está en mi cartera
está en mi corbata
está en mis entrañas.
El chófer no llega
el chófer no asoma
el chófer se atrasa.
Que somos los hijos
de todas las tierras
que rodea al cortijo
desde la Edad Media
somos los prodigios
de la vieja España.
OoooOoooO