Eres la mano que para
al taxi en el aguacero,
cuando hace falta que venga
en las noches de febrero.
Eres la voz que me llama
por las tardes al paseo.
Eres la que no se olvida
nunca, nunca del mechero.
Eres lata de conserva
olvidada en la cocina,
la que te salva la cena,
para comerla en la esquina.
[Chorus]
Por eso digo que vales
más que el oro de las minas.
Y no me digas que calle,
por favor, ¡no me lo digas!
Eres como la sonrisa
que furtiva se desplaza,
eres la caña en la playa,
y llegas siempre deprisa.
Eres blanca y eres negra
tienes la piel de colores.
Me muero por tus amores
aunque me mates y muera.
Tú no te vas a morir,
porque a tu lado yo estoy,
tú no te puedes morir,
porque a esperarte yo voy.
Chorus]
Por eso digo que vales
más que el oro de las minas.
Y no me digas que calle,
por favor, ¡no me lo digas!
Y no me digas que calle,
por favor, ¡no me lo digas!
Eres la carta que llega
Las noticias que se anhelan,
la carta que se desea
Mientras los pies se te hielan.
Y no me digas que calle,
por favor, ¡no me lo digas!
Y no me digas que calle,
por favor, ¡no me lo digas!
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