¡Qué blanco el uniforme del almirante,
qué brillante es el sable del general,
qué intensa la batalla en el horizonte,
qué estruendo tan terrible en la capital,
qué tristeza infinita la de este instante,
qué certero el obús que nos matará!
¡Qué negra la bodega del bombardero,
qué vista tan precisa del comandante
que ilumina la noche con su mortero,
qué luces tan hermosas hay en el cielo,
qué graciosos dibujos pintan el duelo!
¡Qué exacto es el artículo del periodista
que manda las noticias al telediario,
que muestra las entrañas del mercenario,
que enseña la guarida del terrorista!
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