miércoles, 13 de octubre de 2010

C Á D I Z

Apetece sentirse arracimado:
de vasos,
de besos,
de alcobas.

Apetece autodestruirse.
Quebrantar la figura.
Desarrollar un trazo.

Y acabar sin desmayo,
paseando
cerca de la Alameda.

Farolas como perlas.
Los ojos guiñados por un faro.
Frenesí de los barcos suspirando.

Todos los que tienen balcones al mar,
acaban ciegos.


Del libro Cálidoscopio
Antología Generacional
Colección El Ermitaño II, 1993

AUTORRETRATO

"Aquellos que no tienen fantasía,
no pueden entender: es muy complejo".

Alberto Cortéz





Atlante emergido
tarteso deambulante.
fenicio, griego, ibero
romano, alano, suevo
vándalo, judío sefardí
berberisco, andalusí, sufí
magrebí, nazareno, negro
jesuíta, claretiano
hispanogringo, panteista,
poeta, historiador, periodista
dibujante de tebeos.

Porteño, gaditano y jerezano,
mediterráneo y africano.
caracola de todas las bahías.

El mar: "Razón de ser"
cuna, quilla y proa de mis besos
en la espera de reverdecer
corcho y reposo de mis restos.


Del Libro Cálidoscopio
Antología Generacional
Colección El Ermitaño II, 1993

martes, 12 de octubre de 2010

OLVIDAR NO ES ETERNO

Olvidar no es eterno


No me digas amor
no me lo digas
que olvidar es perpetuo
como son tus razones
junto a mi carne breve.


¿Me olvidarás del todo?
¿me oyes? me olvidaré
de la suma perenne
de tu cuerpo.

Los que llegan y empañan
los cristales de mis músculos
mendigos del abrazo
en este inmenso mundo
de mi entraña
se olvidará tu risa,
y las calles
tras el taconeo firme
de tus caderas
esas mismas calles
que tanto saben de nosotros.


Los versos no son nada
sin los ríos
nos miran de reojo, se sonríen.
Nunca mueren.


Yo sí quiero morirme
y si es posible ahora
que te siento
porque quimeras son
como nosotros.


Y el viento las tormentas y los truenos
es esa tenue luz que nos desvela
inciertos desarrollos
de uno mismo
oculto y cierto
respirar lastimero
que evoca el palpitar
de la memoria.

Y el viento nos seguirá de nuevo
como la sombra
atada a las cosas.

Te contaría te sueño
te deseo -te anhelo-
nada soy sin tus besos.

Y es por eso –ternura de mis ojos-
que busco en los papeles
o en los barcos
por si veo reflejarse en los espejos
rachas huracanadas
por si me muestran tus senos.

Oo00oo0



© Sol Ruiz & Jesús María Serrano
All rights reserved.

MALDITO ESPEJO EN QUE A VECES ME MIRO

No sé si sabes
cada vez que me miras,
tiernamente
desde el subterfugio,
cuando me atrevo
a leerte en los ojos
o morder ese harina que ocultas.

A veces sombra y otras hielo.
poniente venido de lejos
que me sustrae de tus brazos
y me realza,
dilatando mi cuerpo hasta romperlo
de todas las heridas
que me ocultas.

Y que este espejo
este maldito espejo
callado y chulesco que me mira
me ha encadenado el pelo
y robado la voz
recién levantada.

Traslúcida las manos y mejillas
sin nieblas y sin celajes,
para engañarme
como cuando era niña
y los rayos de las tormentas
me asustaban.

Retengo la fragancia de los tiempos
en que no era mujer yo todavía
mi cuerpo era campana de una iglesia
y a veces casi no me reconozco,
o quizás sea mentira y no me extraño
de verme
tan nítida
y vibrante
una fugaz tormenta de verano.

No sé, si conoces el estertor
más profundo de mi carne,
donde tu boca y tus manos me perforan
en un seísmo interminable
y desplazas mi aliento hasta el abismo.

Desnuda estoy perdí mi historia
palpitando, tiritando por dentro,
y me pregunto a veces cuando duermes
si acaso me conoces
si acaso me conoces.


COLABORACIÓN ENTRE SOL RUIZ & JESÚS MARÍA SERRANO
©All rights reserved.

BOLÍGRAFOS DE FUEGO

BOLÍGRAFOS DE FUEGO

He puesto nombre a los pinos
música sobre los barcos
charlo con los gorriones
crucigramas imposibles
arcoíris en la noche
grito por las avenidas.

Ya no me importa morirme
ahora –en este momento-
he amado con tanta fuerza
y tanto dolor y olvido
poco importa
si en ambulancias me llevan
a camas de perturbados
o a grutas de manicomios..

Vivo y miro alrededor
y solo encuentro consuelo
mirando un escarabajo
si las gaviotas me guiñan
o un vapor llama a mi puerta.

Si esto es locura
estoy loco
loco como siempre he sido
charlando con las farolas
y en los cielos las respuestas..

Todo lo que no hemos hecho
lugares que nunca vimos
favores que no cumplimos
personas que despreciamos
con sus dedos nos señalan
volviéndonos la cabeza.

La muerte siempre rondándome
hablo solo todo el día
soy mi mejor camarada
-mis muertos siempre conmigo-
y el fuego el mejor testigo
por devolver a la tierra
las cenizas
-lo que somos-.

Un bolígrafo de fuego en la mano
un bote de espray en la pared
la pluma que tanto amo
el fuego que todo lo purifica
para contarle a la gente
la ingenuidad de los niños
y la crueldad de la vida.

YO CREO EN LOS CIELOS Y EN LOS MARES

Yo creo en los cielos y en los mares
percibo en viento en mis mejillas
y escribo cosas en cuartillas.


No he pretendido ser poeta
me aburre escalar cualquier montaña
y loco estoy de la chaveta
enamorado estoy de una piraña.

Si un helicóptero sobrevuela
mis perros ladran y me llaman
y me descalzo y me arrodillo
para que ellos jueguen con la suela.

¿De qué me sirve ser poeta
si a pulmón libre no consigo
beberme todo lo que vivo?

Yo creo en los cielos y en los mares
percibo en viento en mis mejillas
y escribo cosas en cuartillas.


Si llaman al timbre de la puerta
sonrío y me acerco y no veo a nadie
luego me río y me doy la vuelta.

Y será quizás cuando marchamos
que cuando andamos no pisamos
cuando pensamos no lloramos.

¿De qué me sirve entonces ser poeta
si cuando miro al horizonte
nunca se ve al rinoceronte?
con mucha suerte una cuneta.

Escribo cosas en cuartillas
yo creo en los cielos y en los mares
percibo en viento en mis mejillas.


Algunas pasan otras me invento
muchas quizás nunca ocurrirán
es como creer al ayuntamiento.

Y quienes mandan en mi pueblo
magrean las tetas caribeñas
cuando se mofan de los negros
y luego beben Valdepeñas.

Y cuando paso por las calles
y veo sus caras que me miran
pienso en sus hijos y en su madre
dicen que duermen y es mentira.

Y aquí se quedan nuestras notas
son como pelotas tristes
betún de un pobre limpiabotas.

Ya no me engaña el telediario
ni caso le hago al de la radio
el pan lo pago con dinero
y del tabaco no me alejo.

LA LUZ DEL TECHO PERMANECÍA APAGADA

Estaba la pasión como dormida
sentada en su sofá algo desfondado
la luz de techo permanecía apagada
o fundida quizás
nadie lo sabe.

Y de pronto entró por la ventana
como una brisa fresca del Atlántico
y miró alrededor.

Dicen que llevaba tacones puntiagudos
para marcar los ritmos.

Mi corazón fallaba por momentos
y mi amante me había vuelto la espalda.

Y que las chumberas y los retamales
ya no guardan los caminos
la sombra la venden enlatadas
en paquetes de seis
y esta noche
la mar se niega verme.

Lucho por conseguirte
y garras son mis manos y no te siento
yo que quería escalar tus senos
bajar en tirolina hasta su sexo
-y mírame ahora-
con muletas andando por la calle
y las lágrimas
surgen de Levante.

Y es que a veces
en cualquier esquina
he perdido tu sombra
como pierden los combates
esos púgiles en el cuadrilátero
a pesar de dominar
las apuestas del público.


©Jesús María Serrano
Lapsus Calami Productions
Praha, Cesk Republik